No todos los platillos de la carta están disponibles en todas las ubicaciones. Y en cierto modo, eso los vuelve todavía más especiales: hay que saber a dónde ir para poder pedirlos.
Un platillo con dirección exacta
Los Langostinos al Carbón, de 600 gramos, marinados en salsa de chile de árbol, cebolla y ajo, servidos con limón verde y mantequilla derretida, están disponibles únicamente en Polanco y Guadalajara. No es un platillo que se pueda pedir en cualquier sucursal de la marca, y eso, lejos de ser una limitante, forma parte de lo que lo hace memorable.
El carbón que transforma el marisco
La salsa de chile de árbol, cebolla y ajo no busca disfrazar el sabor del langostino, sino potenciarlo. El picor del chile de árbol es directo, sin rodeos, pero se equilibra con la dulzura natural del marisco una vez que pasa por el carbón.
Dos elementos finales que hacen la diferencia
El limón verde aporta la acidez necesaria para cortar la grasa de la mantequilla derretida, mientras que esta última añade esa untuosidad que hace que cada langostino se sienta todavía más generoso de lo que ya es por sí solo.
Vale la pena planear el viaje
Para quien vive cerca de Polanco o Guadalajara, este platillo puede parecer solo una opción más del menú. Pero para cualquiera que visite otra ciudad y sepa que este platillo existe únicamente en esas dos ubicaciones, se convierte casi en una razón extra para hacer la reservación correcta, en el lugar correcto.