No todos los platillos necesitan explicación. Pero algunos, cuando la tienen, saben todavía mejor.
El Chile en Nogada es de esos casos. Un platillo que combina lo dulce, lo salado y lo especiado en un mismo bocado, y que solo aparece durante unas semanas al año, como si la temporada misma decidiera cuándo es momento de servirlo.
Una receta que no se apura
Este verano, del 15 de julio al 30 de septiembre, Porfirio’s presenta su Festival del Chile en Nogada, disponible en Cancún, Playa del Carmen, Mérida, Polanco y Coyoacán.
El platillo llega en dos versiones: capeado, con su costra ligera y dorada, y sin capear, directo al sabor de la nogada, sin capas de por medio. No hay una versión más auténtica que la otra. Hay, simplemente, dos formas distintas de acercarse a la misma tradición.
Lo que acompaña al platillo
Para esta temporada, la barra también tiene su propia historia que contar: dos cocteles creados exclusivamente para el festival, el Nogadita y el Mestizo, pensados para dialogar con los sabores del chile en nogada sin opacarlo.
Una temporada, no un platillo del día
Lo que hace especial a este festival no es solo la receta. Es saber que, después del 30 de septiembre, la mesa vuelve a esperar hasta el próximo año.
Algunas tradiciones no necesitan estar disponibles todos los días para ser memorables. Solo necesitan que alguien se siente a probarlas a tiempo.