Hay platillos que no necesitan presentación extensa. Basta con verlos llegar a la mesa para entender que la experiencia cambia.
Los Langostinos al carbón se suman al menú de Porfirio’s como una nueva propuesta que eleva cualquier cena desde el primer momento.
Un platillo pensado para quienes buscan algo distinto, sin alejarse del carácter y la intensidad de la cocina mexicana contemporánea.
El sabor que marca la diferencia
La cocción al carbón aporta un aroma profundo y una textura firme que resalta la naturaleza del langostino. Cada pieza conserva su jugosidad, con un equilibrio preciso entre fuego, técnica y sabor.
Es un platillo que se disfruta con calma, ideal para compartir o convertirlo en el centro de la mesa.
Cuando el mar se encuentra con el fuego
Los Langostinos al carbón representan ese punto donde la frescura del mar se combina con una preparación intensa y bien definida. El resultado es un platillo con presencia, carácter y una identidad clara dentro del menú.
No es una entrada más ni un platillo secundario: es una elección que transforma la experiencia completa de la cena.
Un nuevo platillo que ya está dando de qué hablar
Esta incorporación responde a la evolución constante del menú de Porfirio’s, sumando propuestas que sorprenden sin perder coherencia con la esencia de la casa.
Un platillo nuevo que se integra de forma natural a la experiencia gastronómica, pensado para quienes siempre buscan algo diferente.
Locaciones donde ya puedes encontrarlos
Los Langostinos al carbón están disponibles en las locaciones de Polanco y Guadalajara donde se han incorporado los nuevos platillos del menú, permitiendo que distintos destinos vivan esta propuesta con el mismo estándar de calidad y servicio.
Cada sede mantiene su estilo y ambiente, con este nuevo platillo como protagonista en la mesa.
No todas las cenas se quedan en la memoria
Algunas pasan sin pena ni gloria. Otras se recuerdan por un sabor, una textura o un momento específico.
Los Langostinos al carbón llegan para formar parte de esas cenas que no se olvidan.
Una razón más para volver a Porfirio’s y dejar que el menú hable por sí solo.